La ciencia al rescate: la prótesis de rostro que le hicieron a un hombre con una impresora 3D y un smartphone

Image
Fuente

Solo quienes son bendecidos realizan cosas como estas pero también solo unos pocos afortunados pueden recibirlas para poder tener algo de calidad de vida.

En ambos casos son grandiosos. 

WOW te cuenta una historia fantástica que solo llenamos de energía para que rebote a más.

Image
Fuente

Su nombre es Carlito Conceição tiene 54 años y vive en Brasil. Los médicos descubrieron un tumor maligno en su paladar. Gracias a la operación, el hombre logró salvar su vida, pero perdió su ojo derecho, parte de la órbita y la nariz.

Image
Fuente

El alcance de la lesión fue tan grande que la cirugía plástica fue casi imposible.

Carlito simplemente no tenía el dinero para un procedimiento tan costoso y se vio obligado a usar una prótesis que se veía muy mal y estaba mal ajustada, por lo que constantemente se le desprendía.

Image
Fuente
La clínica maxilofacial de la Universidad Paulista en São Paulo fue quien a pesar de sus escasos recursos, contaba con personal médico talentoso que lo ayudó.

Con un teléfono Android y una cámara de 16 megapíxeles los especialistas fotografiaron el rostro del hombre 15 veces.

Image
Fuente
Con la aplicación móvil gratuita Autodesk 123D Catch y este material los "verdaderos sabelotodos" lograron recrear la imagen de Carlito de una manera tridimensional.

Así que posteriormente el modelo de la futura prótesis de silicona que estuvo listo y se imprimió en una impresora 3D.

Image
Fuente

Una vez la prótesis estuvo lista, los artistas la fijaron al rostro de su paciente estrella con imanes y tornillos quirúrgicos sobre los huesos faciales de él.

Image
Fuente

Dándole un aspecto natural y corrigiendo el tono correcto de color natural del interior del cuerpo e imitando las arrugas de la piel. 

Image
Fuente

Luciano Dib, el médico tratante, informó que la fijación es bastante confiable, que puede ir por la playa caminando seguro y hasta hacer ejercicio.

Carlito puede retirarse y lavar con regularidad su prótesis sin ningún problema.

Cuando él se observó al espejo por primera vez no pudo contener el llanto de ver que tal milagro podía haber salido de manos humanas.

¡Gracias a hombres de manos sabias Carlito recuperó su vida!